William Gómez se prepara para “Vida mía tour”

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William Gómez, nació el 5 de abril de 1985, en San José Villanueva, departamento de La Libertad, El Salvador. Durante su carrera en Costa Rica recibió clases en la Universidad Nacional y en el Instituto Superior de Artes con los profesores Alexander Sklioutovki, Ludmila Melzer, Luis Monge y Gerardo Meza. En su carrera pianística ha tocado en diferentes salas, como el prestigioso Weill Hall en Carnegie Hall, en New York, Estados Unidos; el Teatro Nacional de Costa Rica; el Teatro Melico Salazar, y el Teatro Eugene O’Neill, entre otros.

El próximo 29 de septiembre, brindará un concierto en el Teatro Nacional de San Salvador titulado “Vida mía tour”, por lo que tuvimos la oportunidad de conversar con él.

William, gracias por aceptar esta entrevista. Cuéntenos sobre su trayectoria en el campo de la música.

Bueno, empecé en El Salvador con el piano, en el Centro Nacional de Artes (CENAR) en el año 2002; estudié dos años con el maestro Giovanni Ardón, después me traslade a Costa Rica a estudiar un bachillerato en piano y, posteriormente, la licenciatura en la misma especialidad, tiempo en el que participe en festivales, clases maestras en Estados Unidos y varios países de Europa. Tiempo después terminé un posgrado en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, en Madrid, España, y ahora tengo contemplado estudiar una maestría en Costa Rica a partir de enero del 2019.

Antes de decidirme por el piano, estudié otros instrumentos, iniciando con la trompeta y el saxofón, que es muy típico en los músicos salvadoreños ya que muchos inician en las bandas y muchas veces de allí surge el amor por la música; en mi caso, cuando llegué al CENAR descubrí la música clásica y me enamoré de ella, y hasta la fecha vivo de ella.

Yo inicié en la música a los nueve años, pero de manera profesional lo empecé a realizar a los 18 años, ya una edad madura y difícil para empezar, sin embargo, la motivación, el empuje, siempre estuvo presente, por lo que he ganado diferentes concursos a nivel internacional, el último lo gané en Bélgica el año pasado junto a una marimbista y el premio era representarlos en Croacia a principios de este año, ella representando a Costa Rica y yo a El Salvador.

Desde su partida a Costa Rica ¿cómo ve y valora los cambios en el ámbito musical y formativo, ya con una óptica de un músico experimentado? ¿Ha visitado ya el CENAR? ¿Cómo percibe el entusiasmo de los estudiantes y maestros?

Hay muchos cambios, creo que uno de ellos fue notorio a la primera semana, ya que cuando vine al país me invitaron a ir a Santa Ana, a un concierto de estudiantes del CENAR, y eso me sorprendió porque en mi época eso no se hacía.

Hay cosas muy lindas de organización, por ejemplo ahora, para poder impartir una clase maestra en el CENAR y poder practicar el instrumento, se debe hacer un papeleo que para muchos es muy burocrático, pero para mí es parte del orden, ya estoy muy acostumbrado en hacerlo en todos los países que visito, es decir, yo reservo un teatro a sabiendas que desde un año antes ya se tiene contemplada la cartelera del siguiente año, porque no es lógico que llegue una semana antes solicitando espacio para un concierto. Antes, nosotros hacíamos todo así muy improvisado. Para muestra de lo que digo pongo de ejemplo, que este próximo 29 de septiembre tengo un concierto en el Teatro Nacional de San Salvador, como hice la solicitud hace un par de meses fue imposible encontrar espacio en la Gran Sala, ya que esta visita a El Salvador no la tenía programada, y he aprovechado para ofrecer un concierto en mi país natal. Es más, los invito este 29 de septiembre, a las 3 p. m., a un concierto en la Sala de Cámara del Teatro Nacional de San Salvador, para quienes deseen asistir, aunque entiendo que ya quedaban pocos boletos disponibles.

Por otro lado, me gustaría añadir que en esta visita tuve la oportunidad de reunirme con Marta Rosales Pineda, directora general de Artes; de ella recibí la invitación de hacer un concierto en la Gran Sala del Teatro Nacional de San Salvador el próximo 24 de noviembre, en el marco de la celebración del Día del Músico.

“Vida mía tour”, se llama el concierto que ofrecerá en estos días, cuéntenos un poco más del programa a presentar para ese día.

El nombre en sí lo puso el productor, me gustó y quedó; de lo que tratará este concierto es hacer un recorrido desde que empecé en la música con la trompeta y el saxofón, tengo preparadas muchas sorpresas; luego, como dije anteriormente, se hará un recorrido desde las primeras piezas fáciles que toqué hasta la pieza más compleja que hoy por hoy puedo interpretar sin ningún problema, obras de mucho nivel técnico, destreza y virtuosismo. Les puedo adelantar que invité a mi profesor Giovanni Ardón para que participe en el concierto de manera solista y ofreciendo al público además una pieza a cuatro manos entre él y yo.

¿Cuáles son sus próximos planes?

Tengo un hijo de seis años. Mientras yo me encuentro aquí, él está en New York participando en un concierto que estaba programado para el 22 de septiembre; tengo la idea de traerlo el próximo año a El Salvador para que podamos presentarnos junto a una orquesta local y ofrecer un concierto para piano y orquesta, él la primera parte, yo la segunda y terminando haciendo algo a cuatro manos. Es interesante ver la evolución de mi hijo, ya que desde muy pequeño comenzó a tocar violín, chelo y piano a un nivel muy alto; esto se ha logrado a través de la disciplina  y orden que se le ha puesto a él desde muy pequeño.

William, para concluir, nos gustaría un mensaje para los jóvenes que están desarrollándose en la música y que muy probablemente se encuentran con muchas dificultades para continuar con su sueño.

Creo que la palabra clave sería motivación y esta debe ir acompañada de dos más, que me las enseñó mi madre  desde muy pequeño, que son orden y disciplina; además, debemos contemplar que hay dos maneras de triunfar: Con talento o con dinero, si tiene las dos, fantástico, por que se ha sacado la lotería, si solo tiene talento, que no se eche para atrás, ya que yo solo tenía talento y lo logré. Por ejemplo, solo mi último posgrado costó veinte mil euros al año más vivir en España, que eran alrededor de mil euros al mes, yo no tenía cómo pagarlos, sin embargo, logré becas, gente de El Salvador en Costa Rica que me patrocinó y en vista de todo esto, en mi visita al país, pude unir un grupo de salvadoreños empresarios  para poder crear un fondo y realizar un concierto el próximo año, para poder ayudar al Teatro Nacional de San Salvador, ya que sí es cierto que ha habido muchos cambios positivos; también, hay muchas necesidades y me he dado a la tarea de trabajar por esto, para poder comprar cosas, aunque sea mínimas, pero que hacen falta en el teatro.

Es importante motivar a todos los artistas que hacen uso de este recinto, que también pregunten a los encargados, ya que muchas veces desconocemos la situación de los espacios. Yo, como siempre he sido un poco metiche desde pequeño, siempre me voy a hablar con el director o personas encargadas, ya que como no vivo acá quiero hablar con todo mundo y  a veces uno se entera de las situaciones de los teatros.

 

William Gómez fue ganador del primer lugar en el concurso American Protégé 2010 (New York) en música romántica. También, ha ganado el primer lugar en Buono & Bradshaw Piano Competition 2008 (New York) y el concurso Jóvenes Solistas, en octubre de 2007, por mencionar algunos. Al cierre de la entrevista, dice: “Ya que yo no vivo a acá, es difícil que se enteren de lo que ando haciendo y cómo orgullosamente represento a mi país. La idea es seguir representando al país desde el punto de vista clásico, y pues intentar y cambiar ideas; mezclar lo clásico con música muy típica de nuestras tierras. Venir al país lo inyecta a uno de ese rico salvadoreñismo”.

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