“Aquí no vas a entrar…porque te voy a matar” escucharon empleados de motel capitalino

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“Aquí no vas a entrar…porque te voy a matar”. La advertencia vino acompañada de un balazo que obligó la noche del jueves a los empleados de un motel de la 3ª Calle Poniente y 17ª Avenida Norte de la capital a retroceder de la puerta de la habitación -a la que se habían acercado tras escuchar fuertes ruidos en su interior- y pedir auxilio a la Policía.

Con la misma amenaza y más disparos de arma de fuego fueron recibidos los policías de la Delegación de San Salvador que llegaron a socorrer a los trabajadores de la grave amenaza que representaba el inquilino del motel que a esa hora ya había colocado la cama y otros muebles detrás de la puerta de la pieza de ladrillo y se había parapetado dentro del baño de la habitación.

Agotado el primer protocolo de actuación policial, las autoridades debieron recurrir a un segundo reglamento que demanda el uso de equipo seleccionado y ordenaron la intervención del Grupo de Reacción Policial (GRP). Gracias a su capacidad táctica y profesionalismo, los integrantes de dicha unidad élite supieron en el transcurso de la intervención -la cual se prolongó hasta la madrugada de este viernes- que estaban tratando con un sujeto con entrenamiento táctico y de sobrevivencia.

“Cer…no van a entrar, los voy a matar” respondió el individuo cuando los agentes especializados se identificaron y le ordenaron que soltara el arma y saliera, al tiempo que disparó en contra de ellos.

El sujeto llegó a pedir como prueba de que se trataba de policías una placa o una escarapela de policía, sin dejar de disparar. Tras varias horas de negociación los agentes del GRP lanzaron una granada de gas al interior del dormitorio y esperaron por varios minutos.

“Creés que con eso me vas a abatir” se oyó gritar al sujeto, quien volvió a disparar en contra de los agentes desde el interior del baño.

Entonces los policías del GRP, de acuerdo con el protocolo de actuación de la unidad élite, decidieron explosionar un artefacto aturdidor.

Pese al impacto dentro de la pieza, el sujeto sacó la mano por la puerta del baño y logró disparar en contra los agentes quienes respondieron al fuego, asestando un impacto en el brazo del atacante.

Aún herido el sujeto continuó con los disparos. Tras una prolongada espera durante la cual el sujeto pidió cigarros y un encendedor, lo cual le fue proporcionado, y que si le disparaban no lo fueran a hacer contra su rostro, apuntó el cañón del arma en dirección a su pecho.

Sin embargo, los agentes lograron persuadirlo de que no lo hiciera y posteriormente colocó, de forma entrenada, el arma en el suelo.

“Put…la cag…” les dijo a los agentes del GRP mientras era esposado y recibía los primeros auxilios en su brazo por parte de sus captores. Mientras su padre, quien se había mantenido en las cercanías del motel exclamaba “ustedes (GRP) son buenos, benditos sean ustedes porque no me mataron a mi hijo”.

El individuo, quien responde al nombre de Alexander Ernesto Rosa Ruano (35) será remitido en las próximas horas ante un tribunal capitalino acusado del delito de homicidio en grado de tentativa.

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