Abuela de 91 años: Me siento inútil si no trabajo

0

Sus 91 años de vida, no son obstáculos para Doña Ana María Raymundo Ramírez, quién viaja todos los días desde San Pedro Perulapán en Cuscatlán hasta el Centro Histórico de San Salvador para vender sus canastos de mimbre y plástico, el cual le permite ganarse dignamente el pan de cada día.


Desde temprana edad se ha dedicado al comercio informal, tarea que le ha permitido aportar económicamente a su familia desde su adolescencia. “Me siento feliz, yo he trabajado toda mi vida. Desde temprana edad me he de dicado al comercio para apoyar a la familia”, detalló.


Hoy, a sus 91 años de edad sigue viajando desde San Pedro Perulapán hasta el Centro Histórico de San Salvador, el optimismo y la perseverancia de doña María Raymundo es un ejemplo para muchos salvadoreños que luchan todos los días para salir adelante. “Para venir al Centro Histórico me transporto en la ruta 144 hasta San Martín y luego agarro la 145”, afirmó.


En el Café Fulanos le permiten que exponga su venta en la entrada principal, quienes además le brindan especial atención y le proveen de alimentos a Doña Raymundo.


Su historia, ha conmovido a muchos salvadoreños que se han sumado a brindar apoyo, tal es el caso de los exalumnos del Liceo Salvadoreño quienes han ofrecido su ayuda.


“Queremos conocer a detalle el caso de ella, cual es su realidad, elaborar un presupuesto y con base al presupuesto hacer una colecta con los exalumnos de la promoción de Liceo Salvadoreño 1979 para darle el sustento, el soporte para que ella ya no salga a vender ,ya no se preocupe y tenga una vida de calidad”, expresó Gerardo Pacheco, exalumno del Liceo Salvadoreño.


La Ley de Atención Integral para la Persona Adulta Mayor fue aprobada en 2002, contempla derechos como asistencia médica y disfrutar de programas de esparcimiento; Ana María Raymundo a sus 91 años simplemente sigue luchando por subsistir.

Share.

About Author

Comments are closed.